Leonid Brézhnev

Leonid BrézhnevRIA/ Yuri Abramochkin

Leonid Brézhnev fue el líder del Partido Comunista de la Unión Soviética en el período de 1964-1982 y presidente del Presídium del Soviet Supremo del país entre los años 1960 y 1964 y posteriormente entre 1977 y 1982.

Época del "socialismo desarrollado"

Palabra clave: distensión

Brézhnev en persona

Círculo familiar

Últimos días

Leonid Brézhnev nació el 19 de diciembre de 1906 en la aldea de Kámenskoye, actualmente denominada “Dneprodzherdzhinsk”, en Ucrania. Primero se graduó como técnico agrícola y en 1935 se diplomó en el Instituto Superior de Metalurgia.

Desde 1931 militó en el Partido Comunista (PCUS) y en 1938, a los 32 años, obtuvo un importante cargo en el comité del partido de la provincia ucraniana de Dnepropetrovsk. Un factor decisivo en su ascenso fue que la mayoría de los dirigentes comunistas de mayor edad había desaparecido víctima de las purgas estalinistas. Sus compañeros de aquel entonces recuerdan que Brézhnev nunca tuvo ambiciones de una rápida carrera política.

En los años de la Gran Guerra Patria (1941-1945) Leonid Brézhnev formó parte del Ejército. Al término de la guerra fue comisario político del Cuarto Frente de Ucrania y participó en el famoso desfile militar de la victoria en la Plaza Roja de Moscú en junio de 1945.

Su actividad bélica comenzó con el rango de coronel y finalizó con el de mayor general. Describió los episodios de la guerra en el libro Pequeña tierra, uno de los tres volúmenes de sus memorias.

En esta obra Brézhnev recuerda, en particular, los combates del año 1943. En aquel entonces las tropas soviéticas tomaron la cabeza de puente en el puerto de Novorossiisk, en el mar Negro. Siendo comisario político, cruzó el estrecho en numerosas ocasiones para inspeccionar las tropas. En una ocasión la nave de carga en la que viajaba chocó con una mina. Brézhnev cayó al agua y estuvo a punto de morir. Lo rescataron los tripulantes de una lancha rápida.

Después de la guerra, el futuro líder soviético continuó en las estructuras del Partido Comunista. En 1950 obtuvo la secretaría en Moldavia, república soviética, y en 1952 entró en el Comité Central del PCUS. Hasta 1954 encabezó la Comisaría Política de la Marina de Guerra y después fue destinado dos años a Kazajistán, republica asiática de la URSS, donde destacó como organizador de la siembra y el cultivo de cereales en miles de hectáreas de las tierras vírgenes (Tierras vírgenes es el título de un volumen de las memorias del mandatario). Esta campaña ayudó a resolver en parte el problema del déficit de productos alimenticios en la Unión Soviética.

Durante la década de los años 50 su trayectoria política estuvo ligada a Nikita Jruschov, líder soviético que llegó al poder tras la muerte de Iósif Stalin. Jruschov promovió a Brézhnev en 1960 al tercer puesto más importante en la jerarquía política: presidente del Presídium del Soviet Supremo de la URSS, Parlamento soviético.

En 1964 Nikita Jruschov fue forzado a dejar la jefatura del Estado. Entre los conspiradores se encontraban altos cargos del partido y del Gobierno, entre ellos Leonid Brézhnev, Alexéi Kosyguin y Nikolái Podgorny.

El historiador Roi Medvédev afirma que en una charla con los comunistas franceses, a un año de su destitución, Jruschov ubicó precisamente a estos tres hombres entre la nueva generación de políticos soviéticos capaces de sustituirlo. En realidad, Jruschov tenía planes de gobernar muchos años más, gozaba de buena salud y nunca sospechó que este trío heredaría su poder casi absoluto.

Finalmente, al frente del Partido Comunista se instaló Brézhnev, mientras que la cartera de jefe de Gobierno pasó a manos de Kosyguin y Podgorny encabezó el Parlamento.

En 1977 Leonid Brézhnev, secretario general del Comité Central del Partido Comunista, asumió también la presidencia del Soviet Supremo de la URSS.

Época del “socialismo desarrollado”

En 1961 el XXII Congreso del PCUS proclamó que para el año 1980 en el país se crearían las bases materiales del comunismo. Jruschov dijo: “La actual generación de soviéticos vivirá en el comunismo”.

Brézhnev aplicó una política interna más realista, optando por una concepción mucho más modesta que suponía la doctrina del “socialismo desarrollado”.

A partir de 1965 se procedió a la autogestión más amplia de las empresas estatales. En vez de seis días laborales, se estableció la semana laboral de cinco días. El 9 de mayo, Día de la Victoria en la guerra contra la Alemania nazi y el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fueron declarados feriados. Los veteranos de guerra y las familias numerosas obtuvieron privilegios. La edad de jubilación se rebajó a los 55 años para las mujeres y 60 para los hombres, sistema que funciona hasta la actualidad. Entre otras medidas se procedió al recorte sustancial o la suspensión completa de impuestos sobre salarios mínimos.

El servicio militar en el Ejército se rebajó de tres a dos años y en la Marina de guerra se redujo de cuatro a tres. Con los resultados de las investigaciones de la industria militar de aquella época funciona hasta el día de hoy la mayoría del equipamiento de las Fuerzas Armadas de Rusia.

El programa espacial soviético continuó con la puesta en órbita, una tras otra, de las siete estaciones orbitales espaciales Saliut, con los estudios sobre la Luna, con las misiones interplanetarias de satélites y con la mayor cooperación con Estados Unidos: en 1975 se realizó el programa de vuelo conjunto Soyuz-Apollo.

Sin embargo, durante toda la época del “socialismo desarrollado” hubo un déficit permanente de casi todos los artículos de consumo habitual. Si algunos de estos productos se ofrecían en los comercios, se formaban enormes colas. Moscú y otras ciudades importantes gozaban de un régimen de abastecimiento especial, lo que atraía a numerosos consumidores de otras provincias.

A finales de la década de los 70, en la mayoría de las empresas e instituciones de Moscú se estableció un sistema de reserva de productos alimenticios (“zakaz” en ruso). Los obreros o empleados hacían la lista de lo que necesitaban y se les entregaba lo solicitado sin que tuvieran que acudir a la tiendas y pasar largo tiempo en las colas.

Esta “innovación” y la escasez permanente de artículos de consumo popular en el comercio libre provocaron el auge del mercado negro con precios especulativos.

Palabra clave: distensión

El término más usado en la política exterior de la época de Leonid Brézhnev fue “distensión” (en ruso “razriadka”). La distensión se tradujo en una serie de iniciativas para mejorar las relaciones con el mundo occidental, en especial, con Estados Unidos.

El presidente Richard Nixon visitó Moscú en 1972 y 1974 y firmó con la URSS acuerdos de colaboración espacial y para la prohibición de ensayos nucleares subterráneos. Brézhnev viajó a los Estados Unidos en 1973.

En Helsinki, capital de Finlandia, se firmó en 1975 el Acta Final de la Conferencia sobre la Seguridad y Cooperación en Europa, que definitivamente reconoció las fronteras surgidas en el Viejo Continente después de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, durante el Gobierno de Brézhnev continuaron las conflictos regionales que involucraban a las dos grandes potencias mundiales. La URSS en particular prestó apoyo militar decisivo a Vietnam del Norte en la guerra contra Vietnam del Sur y EE. UU.

En la Guerra de los Seis Días, conflicto bélico que enfrentó a Israel contra una coalición formada por Egipto, Jordania, Irak y Siria (junio de 1967), los soviéticos rompieron las relaciones con Israel y apoyaron a los árabes.

Leonid Brézhnev mantuvo la unidad entre los países integrantes del Pacto de Varsovia, organización político-militar de la URSS y Europa del Este.

En 1968 fue sofocado el intento de Checoslovaquia de conseguir más libertades democráticas. Ante los acontecimientos de aquel entonces, conocidos como la Primavera de Praga, la URSS y sus aliados respondieron con el envío de tanques. Esta medida originó una de las primeras protestas públicas de los intelectuales soviéticos. Siete miembros de la oposición salieron a la Plaza Roja de Moscú con una consigna que condenaba la invasión de Checoslovaquia. A los pocos minutos todos fueron detenidos.

En general, en la época de Brézhnev la lucha contra los disidentes —oposición civil interna— se recrudeció. A los descontentos con el régimen se les despedía del trabajo y los desterraban de las grandes ciudades e, incluso, del país.

Intelectuales soviéticos disidentes con resonancia internacional fueron el físico Andréi Sájarov y el escritor Alexandr Solzhenitsyn. En 1980 Sájarov fue desterrado a la ciudad de Gorki (actualmente Nizhni Nóvgorod) y Solzhenitsyn fue privado de la ciudadanía soviética y desterrado en 1974.

A finales del año 1979 la URSS envió sus tropas a Afganistán. El objetivo era apoyar militarmente al régimen prosoviético en un país clave para la seguridad de las fronteras de la URSS en el sur. El Ejército fue arrastrado a duros combates contra los rebeldes afganos.

Según datos oficiales, en la guerra perecieron 13 833 soldados y oficiales soviéticos. Para mantener su Ejército en Afganistán la URSS gastó anualmente 3000 millones de dólares. Otros 800 millones anuales eran los fondos destinados a mantener al Gobierno afgano.

En 1980 la URSS fue el país anfitrión de los Juegos Olímpicos. Como consecuencia de la guerra afgana, 65 países boicotearon las competiciones en Moscú.

La guerra en Afganistán, que finalizó en 1989 con la evacuación de las tropas soviéticas, socavó políticamente y, en especial, económicamente a la URSS.

Desde principios de los años 80 el país sufrió también deterioro económico a causa de la caída de los precios del petróleo —su principal producto de exportación— en los mercados internacionales.

Brézhnev en persona

A principios de los años 80 Brézhnev se veía muy enfermo en sus apariciones públicas. En  realidad lo estaba: ya a mediados de los años 70 comenzó a sufrir problemas cardíacos. A menudo sufría de insomnio y recurría a somníferos.

Cuando los médicos trataron de limitarle el consumo de medicamentos, Brézhnev comenzó a pedirlos a otros miembros veteranos de la dirección del PCUS. Sus familiares afirman que el secretario general en varias ocasiones pidió la jubilación pero la respuesta siempre fue negativa: mucha gente de la élite política no quería ningún tipo de cambio en la vida del país.

Pocos meses antes de su muerte Brézhnev sufrió una fractura de clavícula. Durante una visita a la fábrica de aviones de Taskent, capital de la república de Uzbekistán, cayó sobre él una plataforma a la que habían subido los obreros para observar la visita del máximo dirigente del país.

La vida del secretario general corrió también peligro en enero de 1969. El incidente ocurrió durante la recepción solemne de la tripulación de las naves Soyuz-4 y Soyuz-5. Leonid Brézhnev y los cosmonautas viajaban en una caravana de automóviles desde el aeropuerto en las afueras de Moscú al Kremlin. Cuando la caravana estaba cruzando las puertas Borovitskie, un terrorista disfrazado de policía disparó con dos pistolas contra el vehículo donde se suponía que viajaba el líder soviético. En realidad, en el automóvil se encontraban los cosmonautas y uno de ellos, Gueorgui Beregovói, se parecía a Brézhnev, que en realidad viajaba en otro vehículo. El terrorista mató al chofer de los cosmonautas. Todos los demás resultaron ilesos.

También se sabe sobre un misterioso incidente que ocurrió en febrero de 1961. Leonid Brézhnev, en aquel entonces presidente del Soviet Supremo de la URSS se dirigía en visita oficial a Guinea. Cuando su avión sobrevolaba el territorio de Argelia, la aeronave gubernamental fue atacada por un caza con insignias francesas. El avión disparó ráfagas dos veces pero el piloto del avión presidencial logró maniobrar, escapando de la zona de fuego. Brézhnev fue generoso: en 1970 su piloto personal Borís Bugáyev ocupó el despacho de ministro de Aviación Civil de la URSS, donde permaneció hasta su muerte en 1987.

En general, los contemporáneos de Brézhnev hablan de su espíritu de buen amigo y anfitrión, de su bondad y buen sentido de humor.

El ex canciller de Alemania Willy Brandt en sus memorias escribió que “Brézhnev podía ser impulsivo, incluso iracundo. Fue toda un alma rusa, hablaba mucho y reía. Era obvio que trataba de cuidar su apariencia física. No correspondía a su imagen oficial de hombre imponente. En realidad era una persona esbelta, vivaz, enérgica en los movimientos, amante de los placeres de la vida”.

El ex secretario de Estado de EE. UU. Henry Kissinger describió a Brézhnev como “un ruso auténtico, lleno de emociones y de humor”.

En 1973 el secretario general del PCUS se convirtió por unos momentos en el chofer personal de Kissinger: lo paseó en un vehículo a gran velocidad por los estrechos caminos de la residencia oficial de Zavídovo.

Círculo familiar

En 1925, en una pista de baile de la ciudad de Dneprodzherdzhinsk, Brézhnev conoció a Viktoria, estudiante del Instituto Superior Médico. Leonid bailaba mal y la muchacha se convirtió, primero en su profesora de baile y luego, en 1927, en su esposa. Del matrimonio nacieron Galina en 1929 y Yuri en 1933. Este último culminó su carrera laboral como viceministro de Comercio Exterior de la URSS.

Galina Brézhneva llevó una vida escandalosa y excéntrica que destacó por un sinnúmero de aventuras amorosas. Contrajo su primer matrimonio, en secreto de su padre, con el artista circense Yevgueni Mílov. Se fugó de casa y regresó un año después con su marido y su hija Viktoria. Fue perdonada.

Más tarde se enamoró del prestidigitador Ígor Kio, veinte años más joven que ella y se divorció de Mílov, pero Brézhnev esta vez se opuso categóricamente al matrimonio. A Kio le retiraron el pasaporte con el sello oficial del registro civil y se lo devolvieron sin la entrada del matrimonio.

Galina se casó por tercera vez con Yuri Churbánov, guardaespaldas ascendido por Brézhnev a viceministro del Interior de la URSS y al rango de general.

Tras la muerte de Brézhnev, Churbánov fue juzgado y condenado por corrupción a 12 años de cárcel, pero cumplió solo seis años de la pena.

Con su marido preso, Galina continuó con sus amoríos, esta vez con el cantante y artista gitano Borís Buriatse. Este tampoco escapó de la cárcel: fue acusado del robo de unos diamantes.

Galina murió en 1998 en un hospital siquiátrico, víctima del alcoholismo. En el año 2008 se presentó una telenovela que presentaba a la hija de Brézhnev como víctima de las intrigas políticas y de las pasiones humanas.

Los pasatiempos predilectos de Brézhnev fueron la caza de jabalíes en Zavídovo, a cien kilómetros de Moscú, y la conducción de automóviles. Tuvo varios coches, obsequio de líderes extranjeros. También le gustaba nadar, fumar y tomar —sin abusar— bebidas fuertes. A los visitantes extranjeros, en especial a los líderes de los partidos comunistas, los solía recibir con tres fuertes besos, antigua tradición rusa que parecía ridícula en la época moderna y mucho más durante las ceremonias protocolarias.

Últimos días

El 7 de noviembre de 1982, día de la más importante festividad soviética —la Revolución Socialista de Octubre— la cúpula política y militar de la URSS presenciaba desde el mausoleo de Lenin en la Plaza Roja de Moscú el desfile militar. Leonid Brézhnev tenía el aspecto al que todos los soviéticos ya estaban acostumbrados desde hacía varios años: somnoliento y con una expresión como si estuviera muy lejos de lo que observaba.

Tres días después, en la mañana del 10 de noviembre, salió de su apartamento en la avenida Kutúzovski de Moscú y regresó al despacho para trabajar. Media hora después, su esposa lo encontró tirado en la alfombra al lado del escritorio. Fue llevado al Hospital Clínico Central, donde los médicos confirmaron su muerte.

El 10 de noviembre era la fiesta de la Policía soviética. Por la noche en el palacio de congresos del Kremlin debía celebrarse un concierto con la actuación de todas las estrellas soviéticas del momento. Repentinamente la presentación se canceló. A los televidentes se les ofreció el ballet El lago de los cisnes.

El día 11 de noviembre en la televisión abundaban las películas patrióticas sobre bolcheviques revolucionarios. Las personas de edad recordaron en seguida los programas de radio con música triste en marzo de 1953, cuando murió el líder soviético Iósif Stalin. “Algo le ha ocurrido a Leonid Ílich Brézhnev”, comentaban.

Esa noche en el principal noticiero de la televisión soviética se leyó el comunicado oficial con la confirmación del fallecimiento del secretario general del Comité Central del PCUS y presidente del Presídium del Soviet Supremo de la URSS.

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